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Pareció que con el beso bajo los flashes de ayer entre Conde-Pumpido y el Director General de la Policía, Francisco Javier Velázquez todo quedaba solucionado. Para desgracia del Fiscal General del Estado, nada más lejos.

Después de meterle fuego al ministerio de Interior declarando que la policía no contribuía a perseguir las listas electorales del entorno de ETA, Pumpido ha visto cómo se desvanecen los apoyos en torno a él. Como no podía ser de otra forma, Fernández de la Vega  se ha enrocado en su total confianza en el trabajo de la policía. Los sindicatos de policía han interpuesto una denuncia contra el fiscal.

Las difíciles relaciones entre la Fiscalía y Garzón están detrás del arranque de celos de tonadillera de Pumpido. En sus declaraciones de ayer reprochaba a la policía obedecer sólo al Super Juez. Pumpido no precia la concentración de protagonismo de la Audiencia Nacional y sus cruzadas internacionales, y culpa de esta deriva a Garzón.

Y la policía pasaba por medio. ¿O no, y el problema es más grave? Lo del malentendido no basta con repetirlo: los protagonistas del error de comunicación tendrán que explicarlo o dejar de hacerse los interesantes. El gesto de Pumpido no fue inocente: una ola de murmullos acompañó a su declaración, y él insistió. Quería mandar un mensaje. ¿No tienen el Gobierno y el poder judicial otros cauces de comunicación más eficaces?

El rechazo a la querella por Guantánamo: otro pique Garzón- Pumpido

¿Un crimen a gran escala o los distribuidores de cultura más potentes del mundo? Según una sentencia de esta mañana, The Pirate Bay es más bien lo primero. Se trata de una página que enlaza a descargas entre usuarios (P2P), entre las que había material protegido. Ni alojan contenidos, ni los distribuyen, ni los graban, ni los venden, simplemente facilitan el acceso a ellos y ganan dinero con la publicidad, salvando las distancias, igual que hace Google. Los cuatro autores de la página han sido condenados por un tribunal sueco a un año de cárcel y a pagar una multa de 2,7 millones de euros, aunque recurrirán la sentencia.

La noticia se ha conocido sólo unos días después de otra resolución judicial en España que también condenó a un internauta por lucrarse con enlaces a descargas. Aunque ambos casos son muy distintos (el español llegó a un acuerdo con la acusación para no meterse en una costosa vía civil), muchos usuarios ya ven las orejas al lobo y creen que puede ser el principio de las restricciones al intercambio de contenidos culturales. Justamente hoy, El País publicaba un reportaje de este posible principio del fin, con términos tan erróneos como descargas ilegales, cuando nunca una sentencia se ha pronunciado en contra de una de ellas. ¿Qué pensará de todo esto la ministra de Cultura?

La industria del disco celebra la condena

“Todavía podemos obtener la victoria”

Preguntas y respuestas sobre The Pirate Bay

¿Es delito bajar películas y música?

Gráfico sobre el funcionamiento del P2P

Paulo Coelho: “El que no intercambia es egoísta, amargado y solitario”

Corbacho ha salido al quite para desmentir al gobernador del Banco de España. Olvídense del déficit: el ministro está convencido de que la Seguridad Social terminará el año con superávit. “Me gustaría saber de dónde saca el gobernador esos datos”, se ha preguntado en voz alta Corbacho. Si el ministro no lo sabe, se lo puede preguntar al presidente del Gobierno, que fue quien designó a Fernández Ordoñez.

La sugerencia de retrasar la edad de jubilación se la ha sacudido el ministro de un manotazo. Sindicatos y patronal también han saltado en defensa de la solidez del sistema de pensiones. Pero el Banco de España no levanta el pie del acelerador: hoy su director general del Servicio de Estudios ha avisado de que no hay más dinero para estímulos.

Eso en la economía; en Justicia, Cándido Conde-Pumpido ha decidido que una lucha a navajas institucional no era suficiente para un jueves de abril y ha acusado a la policía de que sólo puede contar con la Guardia Civil para perseguir las listas ilegales del entorno de ETA.  Después de que pareciera que el Secretario de Estado de Interior iba a entrar al trapo, todo ha terminado en un tan amigos. Queda sólo que Fernández Ordoñez y Corbacho se animen también a un beso bajo los flashes.

Un peligro sobrevuela España: que nadie vote a las listas de jubilados que mandan los partidos a Europa. Si Mayor Oreja y Magdalena Álvarez tuvieran que regresar a casa, a sus respectivos líderes les daría un paro cardiaco. El problema está en que la crisis ha afectado a la credibilidad de las instituciones europeas. Eso equivale a presuponer que esa credibilidad existía. Un repunte del euroescepticismo nunca es buena noticia; más preocupante aún es que en este caso pueda estar justificado.

Tampoco parece que la imagen que el presidente francés tiene de Zapatero ande por las nubes. Sarkozy ha planteado sus dudas acerca de la inteligencia del español después de que éste anunciara su programa para RTVE. Nosotros ya lo sospechábamos, contestan desde el PP en un acto de lealtad patriótica. Habrá que decidir si es prudente darle crédito a los baremos de Sarkozy: a renglón seguido elogió la clarividencia del campista Berlusconi.

Adelanto de las listas del PSOE

Un debate se plantea en Internet: ¿mejor ser bocazas o lumbreras?

Mayor Oreja insiste: “las europeas son un test”

La buena noticia es que en Bruselas a Magdalena Álvarez no habrá que pagarle el paro; la mala, las 300.000 personas que no cobran prestación por desempleo ni tampoco sueldos de la UE. Los de la estadística son los parados que han agotado la prestación económica que les correspondía por el periodo cotizado. A ellos habría que añadirles los que nunca han recibido paro: un largo etcétera compuesto por los que todavía no han podido entrar en el mercado laboral y los que sí han trabajado pero sin contrato (ilegales, becarios profesionales, empleados en negro…).

El Gobierno estudia las opciones para ampliar la protección. Una posibilidad es ampliar de forma temporal el subsidio; mejor que mejor si son las comunidades las que pagan el total o al menos parte de la factura.

Las malas noticias económicas no arrecian. Caen el IPC y los alquileres, y sólo sube el número de indigentes que necesitan atención. El Gobierno ha tenido que olvidarse de cumplir con su programa social, pero hay que salvar la cara. Parece que Trinidad Jiménez ha llegado con ganas de hacerlo bien. Con muñeca de trilero ha comenzado cambiando de cubilete el dinero de la ley de dependencia. La reforma para impulsar la que iba a ser cuarta pata del Estado de bienestar es necesaria, pero a estas alturas se añora más que nunca el famoso superávit. Solbes ya no tendrá problemas de conciencia, pero ¿qué pensará Zapatero cuando se acuerde del cheque bebé o de los 400 euros para activar el consumo?

Nissan quiere contribuir con mil personas al paro
 El debate está en Meneame

A estas alturas de la crisis todo el mundo sabe lo que es la deflación. Pues bien, estamos a las puertas. Los precios han caído en España por primera vez con respecto a los del año anterior. La vida está hoy un 0,1% más barata que en abril de 2008. No es mucho y no se puede hablar todavía de deflación, pues técnicamente hacen falta dos trimestres consecutivos con esta tendencia. Los economistas están ya hartos de decir que no nos engañemos, que esta bajada del IPC puede parecer positiva al principio, pero que con el tiempo puede ser muy perniciosa porque crea el siguiente círculo vicioso: los precios caen, la gente creen que van a seguir cayendo y no compra, los comerciantes no venden y tienen que bajar los precios, para lo que tienen que despedir a empleados. Y así sucesivamente.

El causante de la caída del IPC es el petróleo, que hace un año estaba por encima de 100 dólares y ahora se cotiza a 47 el barril. Esto ha repercutido especialmente en alimentos, bebidas alcohólicas y hostelería. Como dato positivo, aunque en un año los precios han bajado, han subido algo con respecto al mes pasado (un 0,2%, sobre todo por el fin de las rebajas). El Gobierno asegura que no hay riesgo de deflación. Que dios nos pille confesados (y consumistas).

 

Informe del IPC de marzo

Qué es la deflación y por qué es tan mala

Seis meses con el IPC bajo cero

España, primer país de la zona euro con IPC negativo

El debate en Menéame

De la Vega: “Nadie sabe cómo ni cuándo salir de la crisis”

Otra forma de calcular el IPC

La tarta de la publicidad se ha convertido en una rosquilla, y los medios de comunicación están dispuestos a despellejarse por ser el que se lleve aunque sea el agujero. Después de contemplar cómo a los parados se les explicaba por qué no deben consumir marcas blancas (que cuestan menos pero no ponen anuncios), y lavarse las manos ante la insufrible II Guerra del Fútbol (lean este artículo para entender lo que es una información interesada) y su derivación en la no menos apasionante epopeya de la TDT de pago (así de sesgada es la línea de información de Prisa, y así la de El Mundo), el Gobierno ha decidido dar contento a las plataformas mediáticas con una de sus reivindicaciones históricas: una “drástica” reducción de la publicidad para que la radiotelevisión pública no sea un competidor en el mercado publicitario. Un mes después del permiso a las fusiones que ahora las cadenas marean, ésta es la segunda gran ayuda al sector. ¿Se puede llegar más lejos sin parecerse a Sarkozy?

Si todo no queda en nada, los telespectadores de TVE1 deberán olvidarse de la oportunidad para reavituallarse que ofrecían los festivales de 20 minutos de anuncios; los de TVE2 no tendrán ese problema porque nunca fue fácil comer mientras se sestea. Queda por ver cómo afectará esto a los 1.500 millones de deuda del grupo y si se planteará un nuevo modelo de financiación. El consuelo es que la programación difícilmente empeorará; o quizá sí , si hay que alargar España Directo para rellenar el espacio que ocupaban los spots de antihemorroidales.

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